06 Feb

Francia-España: movimientos en el sector del eólico marino

 

La empresa española líder en la fabricación de equipamientos eólicos, Gamesa, y el fabricante mundial de equipos de producción de energía, Areva, han unido fuerza en torno a la nueva apuesta del sector eólico: el offshore marino. Una interesante  oportunidad para empresas susceptibles de proveer de tecnologías, equipos o materiales en este marco.

 

Gamesa y Areva anunciaron su alianza a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). De momento, ambos grupos han manifestado que están “en negociaciones exclusivas” para la constitución de una sociedad conjunta, participada al 50%, a través de la cual canalizarían todas sus iniciativas en eólica marina.

Areva aportaría al proyecto dos de sus fábricas en Alemania, una ubicada en la localidad de Bremerhaven y dedicada al montaje de estructuras y otra, la de Stade, centrada en la producción de palas. El socio galo ha manifestado su disposición a sumar al proyecto con Gamesa su tecnología off shore y su actual cartera de contratos en este ámbito.

Por su parte, la corporación que preside Ignacio Martín añadirá a la alianza sus iniciativas en off shore, centradas en un prototipo de aerogenerador con una capacidad unitaria de 5 MW. El primer equipo de esta serie ya está operativo en Gran Canaria, en el Puerto de Maspalomas, a falta de completar el periodo de dos años con el que conseguirá todas las certificaciones necesarias para funcionar en alta mar.

Según fuentes oficiales de ambos socios, la alianza “permitirá abordar el mercado de off shore de manera más sólida, en las áreas comercial, tecnológica e industrial”. Con el objetivo de que los aerogeneradores del tándem Gamesa-Areva se consolidaran como una referencia industrial en aerogeneradores con implantación en el ámbito marino.

Esa suma de esfuerzos en off shore permitirá una acción conjunta en investigación para plataformas de mayor capacidad, en concreto en los aerogeneradores de 8 MW de generación unitaria, los equipos a los que aspira esta industria a medio plazo.

El pacto está pendiente de los respectivos procesos de due diligence, para la concreción de “los términos del acuerdo definitivo”, que se plasmarían en “un contrato marco”.

Areva, una de las compañías que integran el sector público francés, es una multinacional de la energía, con negocios en los ámbitos nuclear y renovable. Su plantilla está integrada por 46.000 personas. Según el plan de negocio de Gamesa, diseñado por el equipo que lidera Ignacio Martín, la búsqueda de socios en off shore es una de las prioridades, por los altos costes que exigen este tipo de aerogeneradores.

En el caso del grupo con sede en Zamudio (Vizcaya), su proyecto en off shore supone unas inversiones a medio plazo de 200 millones, para reconvertir sus instalaciones a la producción de componentes de una mayor dimensión y con más exigencias técnicas. Su prototipo de aerogenerador marino, ahora en actividad en el Puerto de Arinaga (Gran Canaria), tiene una torre de 90 metros de altura y tres palas que de punta a punta tienen la longitud de un Boeing 747. Este equipo es capaz de generar la energía equivalente al consumo anual de 7.500 hogares. Su diseño ha requerido 1,3 millones de horas de ingeniería.

Un recorrido del 98% en todo el mundo

La eólica marina en el mundo es una anécdota. Soo hay un 2% de capacidad instalada, sobre las posibilidades de generación que ofrece esta vía renovable en el planeta. Además, los aerogeneradores off shore están implantados en la misma zona (el 90% de ellos en el Mar del Norte). En total, solo 2.000 equipos en funcionamiento, muy poco para las oportunidades de energía limpia que ofrece el planeta azul.

Pero detrás de ese recorrido del 98% hay muchos retos tecnológicos, como el gigantismo de los aerogeneradores marinos, con unas palas que pueden alcanzar una longitud máxima de 80 metros.

A cambio, son equipos que pueden contabilizar mayores rendimientos. Las turbinas marinas consiguen estar girando unas 4.000 horas al año (frente a las 2.500 horas de media de los parques terrestres). En la mar, el viento es “más laminar y constante”, según los analistas.

Aparte del prototipo de 5 MWde Gamesa, los aerogeneradores marinos tienden a una capacidad desde 6 MW y hasta los citados 8 MW. En tierra, los mayores oscilan entre los 2MW y los 2.5 MW. Gran Bretaña sigue siendo la referencia en este ámbito, de ahí el recurso de Gamesa a Areva.

Fuente: Cincos días

 

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